viernes, 29 de noviembre de 2013

"Mi pie izquierdo", de Jim Sheridan.



   Realmente me ha asombrado la historia de Christy Brown, el protagonista de "Mi pie izquierdo". Un hombre que, contra todo pronóstico y en una casa hundida en la miseria, consiguió salir adelante y que, incluso, llegó a casarse. La familia de los Brown estaba constituida por Christy y sus hermanos; por su madre, una aguantadora mujer que a pesar de los momentos de flaqueza consiguió sacar a su familia a flote; y por el patriarca: el Señor Brown, un bebedor y malhumorado padre de familia que lo único que quería era que "se le respetase en su propia casa".
   ¿Qué más puedo decir? Una obra maestra que relata una desgarradora historia real en unos 99 largos minutos contando con un sobresaliente Daniel Day-Lewis y uno de los mejores actores de doblaje de nuestro país: Jordi Brau.

domingo, 30 de junio de 2013

'Don't Stop Me Now'

   ¿Que por qué 'Don't stop me now' es una de mis canciones favoritas de Queen? Porque mientras la escucho pienso que está llena de vida y parece que Freddie aún esté vivo. Pero cuando acaba, sabes que no es verdad, y su voz se va apagando, pero muy poco a poco, como diciendo "No puedo quedarme más tiempo, pero tranquila, siempre estaré a tu lado".

http://www.youtube.com/watch?v=HgzGwKwLmgM

Edith Piaf.

"Pero tú eres el último" dijo, en una de sus canciones, como una predicción, como si de alguna manera supiera que aquel era su último amor, su última canción, su último recuerdo, su tramo final. Qué grande eras. Edith Piaf.
 
                                                     "Pero tú, tú eres el último
                                                       pero tú eres el primero,
                                                      antes de ti no había nada,
                                                      contigo estoy bien.
                                                      Eres tú lo que quería,
                                                      eres tú lo que me hacía falta,
                                                      tú el que amaré siempre,
                                                      para esto sirve el amor."


viernes, 22 de marzo de 2013

Amy; única e irrepetible.



  Le recomendaron que fuera a rehabilitación, pero ella se negó. Su padre pensaba que estaba bien. Pero no era cierto. Sus lágrimas se secaban solas. Sólo buscaba a alguien que la escuchara y que fuera más fuerte que ella. Como me gustaría haber hablado con ella, que me hubiese contado sus inquietudes y conocerla realmente, no a la imagen que aparecía de ella en la prensa.
  También tenía su mal humor, que no se te ocurriera enfadarla, ni tampoco tocar su marihuana; pues ella era adicta, a eso más que a cualquier cosa. Habría sido maravilloso que hubiese sido más adicta a la música que a otros vicios.
   Le dijo que traía problemas, sabía que no era buena, pero él era su tipo. Se empeñó, a testaruda no la ganaba nadie, y acabó llorando por él en el suelo de la cocina. Pero ella seguía enamorada, muy enamorada; tanto que le ofreció su cuerpo y su alma. Perdida toda esperanza, llegó a afirmar que el amor es un juego perdido y siempre acababa despertándose sola. Buscó amor en otros hombres, ¿no dicen que el amor es ciego? Amy, Amy, Amy. Pensaba que para amarlo había que conocerlo, y ella lo conocía demasiado.
   Al final se dijeron "adiós" solo con palabras, él se fue con otra y ella ... volvió a la oscuridad. Esta vez, para siempre.


                                                                                                            SARA


viernes, 2 de noviembre de 2012

31 de octubre de 2012.

   Hoy es 31 de octubre de 2012. Víspera de Todos los Santos. Halloween. Hoy va a ser la mejor fiesta de toda mi vida. Acompañada de mi hermana y de un montón más de gente. ¿No es genial? Nos reuniremos a las diez de la noche en el pabellón madrileño Madrid Arena pero a saber a qué hora saldremos de allí. Tengo ya unas ganas tremendas de ir, no puedo esperar más.
   Por fin son las diez. Salgo de casa con mi hermana, no sin antes darle un cariñoso beso a mi padre, lo quiero tanto... Desde que mi madre no está se encuentra muy solo y mi hermana y yo somos su única compañía. Nos dice que lo pasemos bien, pero que tengamos mucho cuidado, porque en esos lugares suele haber mucha gente. ¿Qué podría ocurrir?
    Cuando llegamos allí, efectivamente, estaba lleno de gente, pero eso a nosotras nos gusta, nos encanta la fiesta, somos jóvenes. Nos pusimos a bailar como locas al ritmo de la música, era un ambiente inmejorable, la gente, contenta; la música, alta. No quería que esa noche acabase nunca.
    Un segundo, tan solo un instante, una explosión. ¿Una bomba? No. Fue más leve. Tal vez una bengala, o un volador. El pánico y el caos se desató entre la multitud, todos corrían despavoridos hacia las puertas de salida, pero apenas conseguíamos avanzar, había demasiada gente, yo intenté ir más rápido colándome por el lado de la pared, pero perdí de vista a mi hermana. Aquello no avanzaba. Ahora el ambiente era mucho más caluroso, la música estaba más baja, la gente ya no sonreía, la fiesta había dejado de ser divertida.
    Sentía que me ahogaba, que no me llegaba el aire, la gente me empujaba contra la pared, intentando abrirse paso hacia la puerta de salida. ¿Qué me ocurría? No podía moverme y ya no podía respirar. Deseaba con todas mis fuerzas que mi hermana se hubiera salvado y que volviera a casa sana y salva junto a mi padre, pues yo sabía que no iba a poder escapar de aquel horrible lugar. De repente vi a un chico a mi lado, le miré fijamente a los ojos y le pedí que por favor le dijese a mi padre que le quería. De repente creo que me desmayé.
     Mi agonía había llegado a su fin, la de mi familia no había hecho más que empezar.



                                                                                                               SARA

(En recuerdo de las chicas fallecidas durante el festival de Halloween en el Madrid Arena).

viernes, 21 de septiembre de 2012

París.

Tarde nubosa y fría
bajo el cielo oscuro de París,
recuerdos que traen a mi mente
un tiempo que llegó a su fin.

Primavera lluviosa,
un frío abril,
el viento envuelve
la ciudad de París.

Llega la noche,
recuerdo esos paisajes,
esa lluvia, esa alegría,
una lágrima rueda por mi mejilla,
ese viaje llegó a su fin,
pero al recordarlo, lo siento,
no puedo evitarlo,
he de decir:
¡qué bello eres, París!


                                          SARA

 (En recuerdo de el viaje de estudios a Francia)





                                       

lunes, 2 de julio de 2012

Gracias, España, gracias.

1 de julio de 2012.
   Hemos vuelto a hacer historia. Jamás nadie había conseuido convertirse en leyenda ganando una Eurocopa, un Mundial y de nuevo una Eurocopa.
   Austria, Sudáfrica y Ucrania han sido los escenarios de las victorias de estos hombres que han conseguido lo que nunca nadie había logrado.
   Hoy en España no podían existir los problemas para nadie. ¿Crisis? Esa palabra no estaba en nuestro vocabulario. Lo único que queríamos era disfrutar de una noche muy especial que va a ser difícil de olvidar.
   Y cuando nuestros hijos y nuestros nietos nos pregunten qué sucedió el 1 de julio de 2012, se nos llenará el corazón de orgullo y los ojos de lágrimas al recordar este día. Quizá ellos no comprendan esta reacción y piensen que nos hayamos vuelto locos; entonces preguntarán: ¿Por qué os emocionáis así?
   Porque somos campeones, porque esto no es un sueño, es una realidad; porque somos la marea roja, somos uno, somos ESPAÑA. No hay dos sin tres.

          Gracias, España, gracias.

                                                             SARA